La maldición del actor que encarnó a nuestro señor Jesús de Nazareth

A veces, unos meses antes de comenzar el rodaje de una película de la que se espera que tenga bastante éxito, le exigen a los protagonistas del elenco algunos requisitos para adaptarse de mejor manera. En algunas ocasiones, tienen que atravesar estrictas dietas para tener el cuerpo que les piden, adelgazando o engordando kilos y kilos en muy poco tiempo, con las diversas consecuencias que eso puede tener para el organismo. Sin embargo, cuando quieres meterte tanto en el papel de una película, al final puedes salir perjudicado. Sin ir más lejos, dignas de admirar fueron las enormes exigencias a las que se enfrentó Christian Bale a la hora de grabar El Maquinista (2004), teniendo que perder nada menos que 28 kilos.

Un personaje complicado
La historia de Jesús ha estado fascinando a la humanidad durante más de 2.000 años, pero el papel de “El Mesías” se ha convertido en un verdadero espejismo para los actores de Hollywood. Al igual que en la historia bíblica, los actores que lo han interpretado pasaron por momentos terribles en los escenarios. Robert Powell era prácticamente desconocido antes de que se presentara para el papel de Jesús de Nazareth. La actuación que realizó le gustó mucho al director de la miniserie, Franco Zeffirelli, pero en primera instancia fue tenido en cuenta para interpretar a Judas. El papel grande, el de Cristo, fue resultado de la gran disputa que sostuvieron Al Pacino y Dustin Hoffman, según el portal las2orillas.com. ¡Sigue leyendo porque es muy interesante!

¿La mejor de su clase?
Para muchos fanáticos, fue el actor que más impresionó en este rol. Incluso tras 39 años del estreno de “Jesús de Nazaret”, se considera una obra maestra y, tal vez, la mejor película sobre la vida de Jesús. Según las investigaciones del medio colombiano en los ensayos anteriores a la grabación, Powell se estaba protegiendo con una túnica para el sol en el verano del año 1977 en Túnez, lugar donde se desarrolló la filmación. Al verlo, el realizador italiano tuvo una revelación: él era la viva imagen que se tenía pensada para Jesucristo en occidente. Uno podría pensar que se trataba de una interpretación más para la televisión, pero no; La cosa fue mucho más allá…

Una ardua preparación
El director entonces, sin pensarlo dos veces, despachó a Hoffman y Pacino, dos monstruos de la actuación en la época que contaban con varias nominaciones al Oscar, para contratar a Powell. A la hora de encarnar a Jesús, Powell dijo muchas veces, tras rodar la película, que la experiencia de interpretar al personaje más importante de la historia del cristianismo fue una experiencia exigente e incluso traumática. Con una estricta dieta de avellanas y agua, consiguió bajar 5 kilos en únicamente 22 días para llegar al peso ideal establecido que exigía su personaje.

Serias consecuencias
Un detalle significativo de cuán estrechamente Zeffirelli reconstruyó la biografía de Jesús se encuentra en la forma en que el equipo de maquillaje insistió en encontrar un parecido entre Robert Powell y las representaciones iconográficas más difusas de Jesús. Por si fuera poco, el productor, Sir Lew Grade, de férreas y ortodoxas creencias cristianas, lo obligó a casarse Barbara Lord, con quien vivía en unión libre desde hacía tres años. El rodaje se retrasó 5 días mientras Lord llegaba a Túnez, escenario de la miniserie, organizando una boda relámpago. Pero los problemas para el actor apenas acababan de empezar…

¿Se excedió con su personaje?
Estudió tan a fondo su papel e indagó tanto en él que, las personas que lo conocían, dijeron que había momentos en que Robert Powell se creía Cristo. Además, los requerimientos actorales de Zefirelli lo llevaron a crear un método en el cual no necesitaría parpadear durante siete minutos. Por ese detalle, la mirada del actor cobró tal intensidad que se convertiría, con el tiempo, en el rostro oficial de Jesús. Tanto fue así que, tras su trabajo en la producción de “Jesús de Nazaret”, el actor llegó a creerse un verdadero mensajero de Dios, aunque se pronunció claramente como ateo antes de comenzar la grabación. Entérate de otros detalles a continuación…

Un gran éxito que desembocó en problemas
La miniserie “Jesús de Nazaret”, de aproximadamente 6 horas y media, se convertió en una joya del cine. “Creo que el encanto de esta película es que no nos dirigimos a un público limitado, traté de dar una imagen a todas las culturas y audencias. Me impresionaron las 10.000 cartas de admiradores, donde me decían que era la supuesta viva imagen de Jesús”. A los 33 años y con el éxito arrollador de la miniserie, Robert Powell creía que iba a estar listo para el éxito. Para la verdad es que no fue así. Durante dos años tuvo que ir al psiquiatra por el síndrome mesiánico que había adquirido durante el rodaje…

Nunca pudo pasar página
Al principio, Powell, que tenía 33 años cuando interpretó a Jesús, quiso darle a su personaje un lado muy humano, pero llegó a la conclusión de que cuanto más humano lo hacía, más le robaba la divinidad. Powell estaba totalmente fascinado por el papel; De hecho, ha habido una escena que lo ha perseguido de por vida, aquella en la que estaba en la cruz. “Estaba yo solo y todo el personal, junto con otros actores. Estaban todos emocionados y llorando, y podía escuchar mi voz resonando a través de las montañas. Creo que fue la mejor escena escrita de toda la historia”. Como consecuencia, nunca pudo abandonar la imagen que siempre marcó su carrera. No te pierdas lo que pasó al final…

De ser Jesucristo, a no ser nadie
Una vez se recuperó, la fiebre que había despertado su actuación ciertamente se había ido apagando. Lo único que hizo después, fue interpretar al Doctor Víctor Frankenstein en un simple éxito de taquilla. Para aquel entonces, nadie lo contrataba, nadie quería tener en su película al hombre que todos consideraban como Jesucristo. Ahora, a sus pasados 73 años, Robert Powell se ha alejado de los sets de grabación y se ha ido concentrando en sus intentos de escribir novelas. Por lo visto, no queda ningún rastro del síndrome mesiánico. A veces ocurre que, cuando te quieres meter tanto en un papel, pierdes la noción de quién eres exactamente.

¿Mereció la pena?
En base a las palabras del propio actor, de lo único que se arrepiente es de haber arruinado su carrera como actor al ser encasillado para siempre en el llamado omnipresente y poderoso Hijo de Dios. Probablemente pensó que un papel así le serviría para acercarse al estrellato, pero al final resultó ser todo lo contrario. ¿Qué piensa usted sobre lo que le ocurrió a Robert Powell? ¿Cree que fue su gran empeño lo que le propició a comportarse de aquella manera y, por consiguiente, terminar con su carrera de interpretación?

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